11/4/17

¡Aventureros al tren! Europa: variante para dos

¡Hola a todo el mundo! Después de un paréntesis, volvemos con un nuevo artículo sobre modificaciones de reglas de juegos. En esta ocasión os traemos unos ajustes que hemos ideado para jugar a dos el conocido ¡Aventureros al tren!, concretamente la versión Europa.



Como sabéis, en el Nido solemos ser solo dos jugadores, y esto nos lleva a adaptar los juegos que nos gustan y que no funcionan muy bien en esas condiciones. Ese es el caso de ¡Aventureros al tren! Europa, un juego ligero y divertido que ve mucha mesa en casa, pero que a dos se queda bastante flojo. Como es muy conocido, y podéis leer reseñas en muchos blogs, vamos directamente al tema que queremos tratar.

Desde que lo compramos, probamos primero con la variante oficial, en la que solo se prescinde de los trayectos dobles. No tardamos en darnos cuenta de que, a menos que los billetes de los dos jugadores se solapen en varios tramos, el juego pierde totalmente el componente competitivo y se transforma en un «corre, corre que te pillo» para ver quién hace más puntos con sus trenecitos, lo que le quita toda la emoción.

En posteriores partidas fuimos experimentando con variantes que incluyeran un tercer jugador «fantasma» que diera más sustancia al juego. Después de haber tanteado varias alternativas, la que hemos probado hoy es la que más nos ha gustado por el momento, y por eso hemos querido compartirla en el blog.

Las particularidades de la variante que os proponemos son las siguientes:

—Se introduce un jugador fantasma, controlado por ambos jugadores, y se reserva una zona junto al tablero para poner sus cartas.
—En el turno del jugador fantasma, se roban dos cartas del mazo (no de las que están a la vista) y se ponen boca arriba en la zona dicho jugador.
—Cuando el jugador fantasma consiga tres cartas del mismo color (se tienen en cuenta los comodines), se recogen todas sus cartas y se coloca un trayecto del jugador fantasma.
—El trayecto a colocar se elige al azar. Para ello, hemos hecho una lista numerada con todos los trayectos del tablero, y tiramos 1d100 para determinar el trayecto en cuestión. Si el obtenido está ya ocupado, no se pone nada.

Nos ha parecido una variante bastante buena, ya que casi aporta el grado de dificultad añadida de un tercer jugador. Decimos casi porque el mecanismo seguramente hará que los trayectos del jugador fantasma estén dispersos, algo que un jugador con billetes por completar no haría normalmente. Como curiosidad, en nuestra partida el azar ha creado algunas rutas como un jugador real, lo que además ha fastidiado bastante los planes de Pili.

Esperamos que esta alternativa os haya parecido interesante, y si la probáis no dudéis en darnos vuestra opinión.

¡Saludos!

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